El sesgo de confirmación: cuando siempre creo tener la razón 

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tener la razón

Si eres de las personas que cuando tiene una idea clara se encuentra con mensajes que le dan la razón y le reafirman en su postura, y siempre te parece tener la razón, te confirmamos que te has encontrado inmerso en un proceso de sesgo de confirmación

No es el mundo dándote la razón, es tu mente descartando los mensajes que se la quitan. ¿No nos crees? Pasa, pasa, que te contamos más. 

Origen de creer “tener la razón” 

El sesgo de confirmación es un fenómeno común que pasa cada día sin que te des cuenta. Es una especie de filtro que selecciona la información que se adapta a lo que nosotros creemos y deja de lado la que nos contradice.  

Nuestra mente selecciona lo que reafirma nuestras ideas y opiniones y descarta el resto. Esto puede llevarnos a tomar malas decisiones por falta de información y a no movernos de nuestra zona de confort, quedando estancados en nuestras teorías.  

En otras palabras, creo tener la razón porque mi mente contribuye a que eso sea así.  

Ejemplo de casos en los que podría creer “tener la razón”

Como hemos dicho más arriba, este sesgo está presente en el día a día, para prácticamente todas las personas. En las oposiciones nos puede pasar que tengamos claras muchas creencias porque “todos” los datos nos las confirman:  

  1. Determinados temas nunca caen. Y mantendrás esta afirmación, aunque hayan caído, porque tu filtro solo se queda con los datos que reafirman tu creencia.  
  1. Sabes qué oposiciones son más “fáciles” que otras. Seguro que la tuya no es de las fáciles… ¿Te contamos un secreto? Todas tienen su complejidad y ninguna es “fácil”. 
  1. Los tribunales sacan las preguntas de los libros de las editoriales. Los tribunales seleccionan preguntas ya validadas, o sea, que se realizaron previamente por opositores, para asegurarse de que son correctas y reducir el riesgo de impugnaciones. Pero esto sucede a veces, no siempre. 
  1. Las técnicas de estudio no sirven para nada. Es una creencia muy habitual, pero la realidad es que, de una forma u otra, al final tienes que estudiar, por lo que usas técnicas de estudio (aunque no creas en ellas). Dales una oportunidad y descubrirás un nuevo mundo de oportunidades. 
  1. Las técnicas de estudio son la única clave para memorizar. Y de un lado al otro. Son muchas las personas que tienen esta concepción sobre las técnicas de estudio y creen que con dominar “las mejores” ya lo tienen hecho. Spoiler: hay que dedicar tiempo a memorizar, aunque uses técnicas potentes adaptadas a ti y debes tener un buen temario para asegurarte una preparación adecuada. 
  1. Los test de oposiciones son como los test de las autoescuelas. Esta es, quizás, una de las creencias que más nos encontramos (de hecho, le hemos dedicado un post a este tema). Una oposición no es un carné de conducir y requiere de estudiar más allá de hacer test y solo test. 

¿Cómo lo vencemos? 

Son muchas las creencias internas que se ven reforzadas por los mensajes que nos llegan del entorno y que nos reafirman, y por las que creo tener la razón siempre, pero podemos luchar contra este sesgo con las siguientes herramientas: 

  1. Explora otras alternativas. Siempre hay otras opciones, otras fuentes y otras ideas que nos pueden enriquecer. 
  1. Habla con personas que opinan lo contrario. Y sé flexible para permitir que sus ideas nutran las tuyas y te aporten nuevas perspectivas. 
  1. Verifica los datos. Revisa siempre antes de dar por ciertas las informaciones. Hay mucho “ruido” en las noticias y en las opiniones. Ve más allá. 
  1. Ponte en entredicho. Haz de abogado del diablo contigo mismo y pon a prueba tus creencias. Puedes llevarte alguna que otra sorpresa (o no). 
  1. Mira todo con ojos curiosos. No hay nada como la curiosidad para reducir los riesgos de este sesgo, porque las ganas de aprender cosas nuevas hacen que los esquemas sean menos rígidos y más permeables. 

¿Cómo llevas este sesgo de confirmación? ¿Eres de los que siempre cree tener la razón? Cuéntanos. Te escuchamos